
Declaran la quiebra de La Suipachense: Un golpe duro para la industria láctea
28/02/2026 JJ
El Juzgado Civil y Comercial N.º 7 de Suipacha, Buenos Aires, ha declarado la quiebra oficial de la empresa láctea La Suipachense, cerrando así una planta que operó durante 70 años en la región, incluyendo Chivilcoy. La decisión marca el fin del camino para la empresa que fue gestionada por el grupo venezolano Maralac, bajo la firma Lácteos Conosur S.A. y que administraba Alimentos Refrigerados S.A. (ARSA).
Impacto en el empleo
La quiebra afecta de lleno a los 140 trabajadores que habían estado esperando soluciones de la empresa. Desde la Asociación de Trabajadores de la Industria Láctea de la República Argentina (ATILRA), se expresó que “escuchar esta alarma y buscar la solución es tarea de quien gobierna” y se destacó la grave crisis que atraviesa la industria láctea en general.
La situación se deterioró rápidamente en septiembre de 2025, cuando la empresa despidió a nueve empleados administrativos y anunció que otros 60 podrían seguir su camino en un futuro inmediato. A partir de estas desvinculaciones, la planta detuvo por completo su producción, lo que llevó a movilizaciones por parte de los trabajadores y la comunidad en busca de respuestas y soluciones.
Un actor clave en la producción regional
En tiempos de actividad plena, La Suipachense llegó a procesar hasta 250 mil litros diarios de leche y se posicionó como un actor fundamental en la producción láctea regional. Sin embargo, su caída fue gradual. La falta de un plan de reactivación efectivo contribuyó a su quiebra, así como a la acumulación de atrasos salariales que aumentaron la incertidumbre entre sus empleados.
Durante los tres meses previos a la quiebra, la planta no generó ingresos y no cumplió con las obligaciones establecidas por la Justicia para intentar revertir la situación, acentuando el malestar laboral y social en la región.
Protestas y búsqueda de soluciones
La falta de alternativas llevó a los trabajadores a protestar y acampar frente a la planta, respaldados por la comunidad local. El sindicato busca que se cumplan las obligaciones legales y se están considerando alternativas para mitigar el impacto del cierre y la pérdida de empleo en la zona.
El fallo del juzgado ha inhabilitado a la firma y a su administrador, Jorge Luis Borges León, quien ahora requerirá autorización judicial para salir del país mientras se desarrolla un proceso de liquidación asociado a una investigación por posibles irregularidades en su gestión.
Contexto adverso en el sector lácteo
Este cierre se produce en un contexto complicado para toda la industria láctea. Según el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina, las ventas del sector han mostrado una caída mensual del 0,4% y una reducción interanual del 1,1% en volumen en diciembre de 2025. Aunque el acumulado anual mostró un crecimiento del 5,2%, no fue suficiente para compensar la caída del 9,7% en 2024, que afectó especialmente a la leche fluida.
La sobreoferta en el mercado también ha contribuido a la crisis, afectando la rentabilidad de los productores. Informes recientes indican que las existencias de productos lácteos superan en un 9,6% las del año anterior, lo que complica aún más la situación y provoca liquidaciones a precios bajos.
Conclusión
La quiebra de La Suipachense simboliza no solo la pérdida de un importante proveedor de empleo en la región, sino también un reflejo de la crisis más amplia que enfrenta la industria láctea. La situación exige atención inmediata y soluciones a largo plazo por parte de los responsables del sector y los gobiernos locales y nacionales para asegurar una recuperación viable que beneficie a todos los actores involucrados.






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